Según estudios que preocupan a la FIFA, cabecear tanto la pelota, lleva a que los futbolistas tengan más posibilidades de sufrir daños cerebrales y enfermedades degenerativas como el caso del Tata Brown.
Los «impactos repetitivos no conmocionales», según estudios, llevan a que los futbolistas profesionales tengan más posibilidades de sufrir daños cerebrales y, en el tiempo, enfermedades neurodegenerativas, como el mal de Alzheimer
En 2017, el Hospital de Neurología y Neurocirugía y la University College de Londres analizaron, con el permiso de familiares, seis cerebros de futbolistas muertos por algún tipo de demencia. Todos tenían signos de Alzheimer. Y en cuatro de los seis encontraron evidencia de Encefalopatía Traumática Crónica(CTE). La CTE es conocida como «la enfermedad del fútbol americano» ya que los jugadores sufren muchos golpes en su cabeza por practicar ese deporte.
El caso mas llamativo es el del ex jugador ingles, Alan Shearer, que metió 330 goles en 19 temporadas en el fútbol inglés y 30 más en 63 partidos con la selección de Inglaterra( Uno de cada cinco fue con la cabeza) que ya sufre perdidas de memoria a sus 49 años.
«Me metí en el fútbol sabiendo que al final de mi carrera seguro podría esperar tener algunos problemas en rodillas, espalda y tobillos, pero no contemplé que existía la posibilidad de que golpear la pelota con la cabeza podía afectar mi cerebro » decía Shearer en un documental de la BBC.
Maximiliano Ochello